Diálogo entre Rosario Silva de Lapuerta, Daniel Calleja y Javier Cremades

Europa en le encrucijada: justicia, legalidad y Estado de Derecho

La Fundación Rafael del Pino organizó, el día 17 de marzo de 2026 el diálogo «Europa en le encrucijada: justicia, legalidad y Estado de Derecho» en el que participaron Rosario Silva de Lapuerta, Daniel Calleja y Javier Cremares. Con motivo de la publicación de la obra de Javier Cremades titulada «Sobre el imperio de la ley», editada por Galaxia Guteberg.

Rosario Silva de Lapuerta es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Abogada del Estado. Desarrolló una extensa carrera en el ámbito del Derecho de la Unión Europea, siendo Juez del Tribunal de Justicia de la Unión Europea entre 2003 y 2021, donde ejerció la Vicepresidencia y la Presidencia de distintas Salas. Ha desempeñado relevantes responsabilidades institucionales en la representación del Reino de España ante las instituciones europeas y ha participado activamente en los trabajos de reforma del sistema jurisdiccional de la Unión Europea. Cuenta asimismo con una amplia trayectoria docente y académica y ha sido distinguida con las más altas condecoraciones civiles y jurídicas del Estado español.

Daniel Calleja es director de la Representación de la Comisión Europea en España, que actúa como la voz de la Comisión en España, promueve el diálogo político permanente con las autoridades nacionales, los interlocutores sociales, otras partes interesadas, el mundo académico y la sociedad civil.
Entre 2020 y 2025 fue director general del Servicio Jurídico que asesora a la Comisión Europea en todas las cuestiones jurídicas, responsable de la representación y defensa de esta institución ante las jurisdicciones internacionales. Entre 2015 y 2020 fue director general de la Dirección General de Medio Ambiente y, entre 2012 y 2015, de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes. Anteriormente ocupó otros puestos de alta dirección en la Comisión Europea, entre ellos el de jefe de gabinete de la Vicepresidenta de la Comisión Europea Loyola de Palacio comisaria responsable de Transporte y Energía (entre 2000 y 2004); el de Jefe de Gabinete del Comisario Marcelino Oreja, comisario de Asuntos Institucionales, Política Audiovisual y Relaciones con el Parlamento Europeo (entre 1995 y 1999), y miembro del Gabinete del Presidente de la Comisión, Jacques Santer.Se incorporó a la Comisión en 1986 como miembro de su Servicio Jurídico, tras aprobar el proceso de oposición. Con anterioridad, fue asesor jurídico de Procter and Gamble España entre 1984 y 1986. Además, el Sr. Calleja ha colaborado con distintas instituciones académicas impartiendo clases y conferencias en universidades y centros académicos en Europa y también en Estados Unidos. Es coautor de varias publicaciones, entre ellas «70 años de Derecho de la UE» (2022) así como de numerosos artículos sobre el derecho europeo y las políticas comunitarias. El Sr. Calleja es licenciado en Derecho y Ciencias Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE E3), y completó sus estudios en la City of London Polytechnic (Londres) y la Universidad Complutense de Madrid donde se especializó en Derecho Empresarial Europeo y Derecho de la UE respectivamente.

Javier Cremades es presidente y fundador de Cremades & Calvo-Sotelo Abogados, prestigioso despacho internacional con presencia en 15 ciudades de 8 países. Doctor en Derecho por la Universidad de Regensburg y por la UNED, y Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional de Valencia, su trayectoria se caracteriza por un enfoque innovador de la abogacía basado en el liderazgo global, la innovación y el compromiso institucional.Ha sido reconocido como Abogado del Año por Forbes y Jurista del Año por la World Jurist Association. Desde 2019 es presidente de la World Jurist Association, y mantiene una intensa actividad académica, institucional y editorial, así como un firme compromiso con el fortalecimiento del Estado de Derecho y de la sociedad civil.

Resumen:

La Fundación Rafael del Pino reunió el pasado 17 de marzo a tres perfiles de referencia del ámbito jurídico europeo para abordar una cuestión estructural para la Unión: la vigencia y fortaleza del Estado de Derecho en un contexto de creciente presión interna y externa.

El diálogo, celebrado con motivo de la publicación del libro Sobre el imperio de la ley, de Javier Cremades (Galaxia Gutenberg), contó con la participación de Rosario Silva de Lapuerta, exvicepresidenta del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE); Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España; y el propio Cremades, en una conversación moderada por Vicente Montes.

Una comunidad de Derecho con base normativa exigente

Uno de los consensos iniciales fue la caracterización de la Unión Europea como una comunidad de Derecho, donde los valores recogidos en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea —dignidad humana, libertad, democracia, igualdad y Estado de Derecho— constituyen obligaciones jurídicas efectivas.

En este punto, Rosario Silva de Lapuerta subrayó el papel decisivo del Tribunal de Justicia en la consolidación de ese marco, destacando la evolución de su jurisprudencia en materia de independencia judicial y tutela judicial efectiva. Según explicó, el Tribunal ha reforzado la idea de que estos principios forman parte del contenido esencial del sistema europeo, vinculando directamente el respeto al Estado de Derecho con la protección de los derechos fundamentales.

Daniel Calleja, por su parte, incidió en la singularidad institucional de la Unión, señalando que su funcionamiento depende en gran medida de la eficacia del Derecho como instrumento de integración. En su intervención, recordó que la UE carece de poder coercitivo propio, lo que convierte el cumplimiento de las normas en el elemento central de su operatividad.

Desde una perspectiva más conceptual, Javier Cremades puso el acento en la dimensión histórica y cultural del Estado de Derecho, entendiéndolo como el resultado de una evolución prolongada que sitúa la dignidad de la persona como límite último del poder político.

Supervisión, cumplimiento y arquitectura institucional

El debate abordó también los mecanismos diseñados para garantizar el respeto del Estado de Derecho en los Estados miembros. Calleja detalló los principales instrumentos disponibles: los procedimientos de infracción ante el TJUE, el informe anual sobre el Estado de Derecho, el mecanismo de condicionalidad vinculado a los fondos europeos y el procedimiento del artículo 7 del Tratado.

Estos instrumentos, según se puso de manifiesto, reflejan una creciente sofisticación del sistema europeo de control, que combina enfoques preventivos y correctivos. En paralelo, Silva de Lapuerta recordó que la declaración formal de incumplimiento de un Estado miembro solo puede producirse a través del recurso de infracción, subrayando la importancia de preservar la arquitectura procesal del sistema.

Cremades, por su parte, introdujo una reflexión sobre las tensiones inherentes al modelo europeo, destacando que la Unión constituye una construcción jurídica singular basada en la cesión de soberanía, lo que genera inevitables fricciones entre niveles normativos e institucionales.

Primacía del Derecho de la Unión y coherencia del sistema

Otro de los ejes centrales fue el principio de primacía del Derecho de la Unión. Calleja lo definió como una exigencia funcional indispensable para garantizar la aplicación uniforme de las normas en todos los Estados miembros, evitando divergencias interpretativas que podrían comprometer el funcionamiento del mercado interior.

En esta línea, Silva de Lapuerta explicó el papel del mecanismo de la cuestión prejudicial como instrumento clave para asegurar esa uniformidad, permitiendo a los jueces nacionales acudir al TJUE para resolver dudas interpretativas.

Cremades complementó esta visión introduciendo el concepto de constitucionalismo multinivel, en el que coexisten distintos centros de autoridad jurídica —nacionales y europeos— en un equilibrio dinámico que requiere diálogo constante.

Estado de Derecho, competitividad y contexto geopolítico

El diálogo incorporó también una dimensión económica y geopolítica. Calleja defendió que la seguridad jurídica, la independencia judicial y la transparencia institucional no solo son principios normativos, sino también factores determinantes de competitividad, especialmente en un entorno global caracterizado por la incertidumbre.

En paralelo, Cremades advirtió sobre los riesgos de tensión entre poder y Derecho en contextos de crisis, señalando que situaciones como la guerra o las medidas excepcionales pueden poner a prueba la coherencia del sistema.

Silva de Lapuerta coincidió en que los momentos de crisis han actuado históricamente como catalizadores de integración europea, permitiendo avances en ámbitos donde previamente no existía una acción común.

Cultura de la legalidad y retos de futuro

En la parte final del encuentro, los ponentes convergieron en la necesidad de reforzar la cultura de la legalidad como elemento esencial para la sostenibilidad del modelo europeo.

Calleja subrayó la importancia de la legitimidad de las normas y del compromiso cívico con su cumplimiento, más allá de los mecanismos coercitivos. Cremades insistió en la necesidad de fortalecer la adhesión ciudadana al sistema jurídico europeo, mientras que Silva de Lapuerta apuntó al papel de los informes de la Comisión como hoja de ruta para mejorar la calidad institucional en los Estados miembros.

El debate concluyó con una idea compartida: el Estado de Derecho no es un elemento dado, sino una construcción que requiere mantenimiento constante. En un entorno internacional cada vez más competitivo, su preservación se configura como una condición necesaria tanto para la cohesión interna de la Unión como para su proyección global.

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